En este artículo del blog de esquí de montaña de Skimoguide, vamos a hablar largo y tendido de uno de los elementos más importantes y diferenciador del material duro de un esquiador de montaña, las pieles de foca. La primera parte irá enfocada a la toma de decisiones cuando vas a comprar unas pieles de foca. En la segunda parte vamos a ver un tema importante después de comprar esas pieles de foca, que no es otra cosa que la de entallar o cortar las pieles de foca que has comprado. Añado video y fotos ilustrativas que te ayudarán a comprender todos los pasos para cortar tus pieles de foca. Aprenderás todo lo necesario para comprar y cortar tus pieles de foca.
Indice del Artículo
– Comprar unas pieles de foca
A la hora de comprar unas pieles de foca hemos de tener en cuenta una serie de cuestiones importantes que a continuación os explicamos. No es complicado si tenemos en cuenta estos factores.
1.-El largo de mis tablas de esquí
La piel debe cubrir entre un 70 y un 90 porciento de la tabla aproximadamente. Decir que, la piel no tiene porque llegar hasta el final del esquí, esta es una de las zonas donde menos trabaja la piel. Además es recomendable que la piel tenga un cierre final, no es imprescindible si tenemos en buenas condiciones el adhesivo o pegamento de la piel de foca. Es aconsejable, pues en caso de que el pegamento no agarre suficientemente serán el anclaje superior y el inferior – con la debida tensión- los que nos permitan seguir progresando de forma suficientemente adecuada. Esto puede llegar a pasar incluso con el pegamento en buenas condiciones, en nieves muy húmedas y también en nieves muy frías.
2.-El ancho de mis tablas de esquí
Esto es importante sobre todo en la parte del patín, que es donde más agarra la piel de foca sobre la nieve. La zona de la piel que más trabaja es la que está justo debajo de nosotros, y más concretamente, la zona del patín más cercana a los cantos. Así lo más recomendable es que la piel de foco cubra bien esta zona dejando los cantos libres en el patín. Pero también debe de respetarse el canto en el resto de la suela. Cuando esto es así, decimos que nuestra piel está entallada en relación a nuestra tabla. A cortar adecuadamente o entallar una piel de foca, es lo que aprenderás en la segunda parte de este artículo.
Cuestión de seguridad
Es por ello que tener unas pieles de foca bien ajustadas y entalladas es muy importante a nivel de seguridad. Por ejemplo foqueando en ladera los cantos en contacto con la nieve, los del monte, evitan en gran medida los resbalones. En principio, esos resbalones, puede simplemente que nos hagan perder energía. Pero en el peor de los casos, pueden llegar a ser causa de accidente grave.
Un buen enfoque frente a los peligros objetivos que afrontamos en la montaña, es intentar evitarlos tomando genéricamente una actitud activa, “defensiva”. Lo dicho anteriormente es un buen ejemplo de ello, que puede evitar ciertos accidentes provocados por una caída en una ladera. Para ello primeramente haz un buen entallado de la piel de foca al esquí. Tranquilo que en este artículo te enseñaremos a hacerlo bien. Y por otro lado, cuando en la montaña nos toque poner las pieles de foca, preocúpate de que los cantos -a lo largo del esquí- queden libres para que también hagan su trabajo.
Insisto, para no tener resbalones foqueando a media ladera, he de tener la piel de foca bien entallada, bien pegada respetando los cantos del esquí, además de tener los cantos en buen estado.
3.-Nuestra experiencia
En función de nuestra experiencia en el foqueo, y otras preferencias personales, así elegiremos un tipo u otro de piel de foca.
Para entender mejor este tercer condicionante, abriremos un nuevo capítulo en este artículo. A continuación vamos a hablar de los diferentes tipos de pieles de foca que nos encontramos en el mercado. De esta manera tendrás claro que tipo de piel de foca debes comprar.
– Tipos de pieles de foca
En origen si fueron pieles de ese animal, aunque también se utilizaron otras ocurrencias como la de rodear el esquí con sogas no muy gruesas. Ha y que decir que fueron duros los inicios del esquí.
Llegados a este punto, se me antoja interesante desglosar brevemente la composición de una piel de foca. En esencia está construida con pelo corto insertado en una tela intermedia donde laminarmente se le añade un adhesivo en el lado opuesto al pelo. Poco más necesitamos saber al respecto para entender bien como funciona este maravilloso invento.
En función del tipo de pelo con el que se construye una piel, tenemos tres tipos de pieles de foca. Pieles sintéticas, otras llamadas de mohair y por último las mixtas.
– Pieles de foca sintéticas
El pelo es de nylon (poliamida) muy tupido. Tienen una alta durabilidad, son eternas, pero la característica que nos interesa es que tiene una altísima adherencia a la nieve. Es decir agarran muy bien, pero a la contra nos cuesta más desplazarnos, ejercen mucha resistencia al avance en el foqueo. Por sus características pueden ser recomendables para alquileres y son totalmente desaconsejables si tenemos un esquí ancho.
– Pieles de foca mohair
Este tejido lo heredamos de la industria textil y su origen es animal. Aunque tienen menos durabilidad que las pieles sintéticas, esta es suficiente. Con un uso y mantenimiento adecuados, su durabilidad es mayor que la de nuestras tablas. Es la piel que se usa en competición porque tienen muy buen deslizamiento. Ofrecen poca resistencia sobre la nieve y un agarre suficiente si tienes buena técnica foqueando. También un travesero experimentado puede decantarse por este tipo de piel. Esto es debido a su técnica depurada en el foqueo, y en un intento de que el desplazamiento sea con el menor gasto energético. Además son las pieles que menos pesan.
– Pieles Mixtas
Se combina el pelo sintético con el mohair. ¿Cuál es esa combinación? La proporción que más nos encontramos en el mercado es la 30/70. Esto es, treinta por ciento sintético y setenta por ciento mohair. Podemos encontrar otras proporciones.
Son las piles más recomendables para la mayor parte de los usuarios. La verdad es que en general funcionan bien o muy bien. Los iniciados pueden tener una buena adaptación y progresión en el foqueo con estas piles y por otro lado, un travesero experimentado también pude decantarse por esta fórmula. Es por ejemplo mi caso que me pongo de “mala leche” cuando me resbalo foqueando. Esta decisión también puede venir por cuestiones de seguridad. Hemos de decir que las pieles mixtas tienen un buen comportamiento en nieves complejas de ladera. Y como os advertí antes, un resbalón puede no tener consecuencias, o si tenerlas y graves.
– Entallar o cortar unas pieles de foca
Seguro que muchas habréis visto el reel de Intagram donde muestro como cortar una pieles de foca para que te queden entallada y con los cantos libres. Como os prometí, a continuación voy a narrar el proceso completo. En el video se detalla la parte, en mi opinión más crítica, los cortes transversales. Vamos a ver todos los detalles y como siempre os daré muchos trucos y consejos.
Partiremos de unas pieles de foca donde me dan instalado el tope inferior, es muy normal y recomendable comprarla así. En una piel de foca con tope superior e inferior, uno de los dos tiene que ser un poquito elástico para un perfecto ajuste, lo normal es que sea el tope trasero. En honor a la verdad, nos encontramos de todo en el mercado, las marcas lo que pretenden es innovar y diferenciarse de sus competidores. Lo cual no me parece mal pues denota dinamismo en nuestro deporte, también a nivel de las marcas.
– Primeros pasos antes de entallar las pieles
Lo primero que tengo que hacer, sin necesidad de quitar la protección de fábrica del pegamento, es ajustar el largo. Pongo el tope trasero y enfrento la piel a la suela con un poco de fuerza hacia arriba. Lo normal es que sobre algo, cortaré en trasversal aprox. como unos tres a cuatro dedos por encima del esquí. Ya tengo el largo de la piel ajustado, que sobresale de la tabla. No te quedes corto en ese corte, siempre se puede volver a quitar un poco.

Como no entrará la piel en el tope superior, he de rebajar de los dos laterales entre uno a dos dedos en forma de navaja, ver fotos. Tomando alguna referencia del lugar donde irá esa barrita del tope superior, quitaré el tope inferior y colocaré el hierro en la posición adecuada por la zona del pegamento. Entro la piel sobre el metal y la pego sobre si misma. Ver fotos.

No hace falta quitar aun todo el pegamento y comprobaré si he ajustado bien el largo, pues la piel ya tiene tope superior e inferior. Si no estoy contento con el resultado no hay problema, pues se despega y se vuelve a ajustar. Recordad que tiene que quedar un poco tirante. También puedo jugar con el ajuste inferior de la foca.
– Cortar o entallar la piel de foca propiamente
Llegados a este punto que -como os dije- me parece el más crítico, hay que ver el video las veces que haga falta y leer atentamente lo siguiente. Esto es mejor que cortar unas pieles de foca alegremente.
– Primer corte longitudinal
Pongo el tope superior en la tabla y, mientras retiro la protección del pegamento, ya puedo ir pegando la piel de foca a la suela. Este pegado no es simétrico. Pegaremos la piel dejando en un lado un poco más de piel que en el otro lado, lo señalo en el video tomando como referencia mi dedo. ¿Cuánto es ese poco? Pues para ser exactos la medida de dos cantos. Esto es, en un lado hay la medida de dos cantos más de piel sobrante que en el otro. Esto es crucial en el proceso de cortado.
Si no estoy contento con este pegado, es decir no veo que tenga ese lado la medida de dos cantos más que en el otro, lo que hay que hacer es despegar y volver a repetir la operación hasta que lo vea bien.
Entonces es ahora cuando me dispondré a hacer el primer corte longitudinal de ese sobrante mayor. Es muy recomendable pasar la mano a toda la piel para que quede bien pegada la piel a la suela. Previamente si mi esquí tiene frenos o cualquier otro elemento que me pueda estorbar en el corte, hay que fijarlo con bridas o gomas, por ejemplo, y dejarlo de manera que no estorbe, que no choque la cuchilla de cortar al hacer la pasada del corte.
Para hacer el corte puedo usar la herramienta que suelen proporcionar los fabricantes, es el caso del video. Pero también se puede usar un cúter con una cuchilla corta en muy buen estado. Como truco decir que hay que hacer un corte relativamente rápido y decidido. La cuchilla tiene que ir siempre pegada al canto y siguiéndolo. Como truquito deciros que inclinar la mano un poco hacia dentro del esquí suele ir bien.
– Segundo corte longitudinal
Una vez hemos hecho el primer corte, despegaremos la piel de la suela y volveremos a pegarla otra vez. Pero esta vez tenemos que tener en cuenta que esa piel tiene que dejar los dos cantos libres tras el corte. Fijaros bien en el video, para el video si es necesario. Cuando vuelvo a pegar la piel para hacer el segundo corte, dejo el canto de ese lado libre y se ve un poco de suela negra. Esto es, la estoy pegando dos cantos desplazada al otro lado. Otra vez esto es crucial para el resultado final. Si he realizado bien este segundo pegado ya puedo hacer el segundo corte. Voy al lado del sobrante con mi cuchilla y de forma decidida haremos el segundo corte.
Esto ha sido todo lo que tienes que saber para comprar y cortar tus pieles de foca. Ahora despegaré la piel de foca y la volveré a pegar respetando los cantos para ver el resultado final. Si lo he hecho todo correctamente, lograré pegar la piel de foca dejando los dos cantos libres a lo largo de todo el esquí.




